10 agosto, 2009

más que mil palabras

Me he mudado de Podgorica y mientras espero a dueño del hostel para irme corriendo a la playa subo algunas fotillos, que con esto de no tener facebook ni tuenti os lo estáis perdiendo todo!
(Por cierto, que nadie se asuste del comentario en inglés del otro post. Es de un espía serbio que me dio su bocadillo en el autobús para Guca y me está persiguiendo para entregarme a las autoridades, pero yo soy más rápida)

La plaza del Hipódromo y la Mezquita Azul de Estambul vistas desde las ventanas de Santa Sofía.

Amaia Salamanca actuando estelarmente en la famosa serie SMS (alguien se acuerda?) que retransmitían a las 4 de la mañana en un restaurante en medio de ninguna parte de Bulgaria.

Uno de los gitanillos que me atacó en Skopje.

Vistas del precioso (a la vez que refrescante y fiestero) lago de Ohrid. En primer plano una iglesia antigua cuyo nombre no recuerdo, pero que preguntaré, y al fondo las montañas de Albania.

Monumento a un país recién nacido (Newborn) en Pristina, con las firmas de todos los que estaban allí el día que se puso en la entrada de un palacio de deportes-centro comercial.

Noche en Gnjilane, la ciudad de Qamil, que se llevó un día entero llevándome arriba y abajo por Pristina y por aquí. En la foto no sale que todos los cafés estaban a rebosar, ni la música a toda voz superada por el ruido de los generadores cuando se va la luz.

Advertencia clarita en el lado serbio del puente de Mitrovica, el que yo crucé como si fuera la Barqueta.


Gente barbarizando en Guca.

Yo barbarizando en Guca bebiendo un brebaje no identificado que rellenaba una botella de Cocacola de segunda mano, que fue lo que trajo uno de los australianos cuando lo mandamos por tequila. Hicimos un concurso de beber el brebaje durante cinco segundos: los tíos vomitaron, la holandesa y yo aguantamos como campeonas. Luego hablamos del sexo débil...

Podgorica, la capital de un país con menos habitantes que Andalucía.


Vistas de la bahía de Kotor (en el antiguo imperio veneciano, Cattaro) al doblar una curva tras una hora y media de montañas verdes.

08 agosto, 2009

trompetas y taxistas

Ni Benicassim, ni Creamfields ni Rock in Rio. Mi bautismo en el mundo festivalero, con dos noches absolutamente congelada durmiendo sobre un plástico gigante con mi insignificante saco de 15 grados, ha sido en Guca, un pequeño pueblo de Serbia central donde cada año van miles de personas -los organizadores, como dice la Lonely Planet, "deberían estar contando doble cuando contaron una afluencia de 500.000 personas", pero al menos 2.000 por día sí que había- a bailar por las calles al son de bandas de trompetas, tubas y tambores. La gente más loca se da cita en Guca, desde un grupo de australianos (los mismos de antes) que deciden salir la última noche embutidos en vestidos de putillas hasta jóvenes serbios de sospechoso aspecto nazi que amenazan a estos últimos con matarlos por ser gays. Lo peor, los puestos de camisetas con fotografías de personalidades tan apreciadas como Milosevic o Karazdic...como si en la feria de Jaén al lado del puesto hippy de pendientes vendieran camisetas con la cara de Franco o Primo de Rivera!
Por lo demás, sigo disfrutando de esta gente y de los maravillosos paisajes. Si en Kosovo todo era plano con colinas y casitas, Montenegro es todo bosque salvaje con ríos de color turquesa. Lo cual está genial para ver desde el autobús, pero no para experimentar el colina arriba-colina abajo por carreteras serpenteantes y túneles sin luz a los que se une la consabida conducción suicida de la que ya he hablado. La primera noche en Podgorica fue una odisea, porque el autobús me dejó en medio de ninguna parte a las 4 de la mañana y el hostel que había reservado estaba cerrado...Intenté explicarle a un taxista q me llevara a algún parque para esperar a que se hiciera de día, pero se negó en rotundo y me explicó -en montenegrino- que en la calle había drogadictos y que me llevaría a casa de un amigo, mientras repetía una y otra vez "no problemo" y me enseñaba la cruz que llevaba al cuello. Al final resultó ser su casa adonde me llevó, donde su mujer y su hija me dieron de comer y pusieron en la tele en mi honor una telenovela que creo que se llama "La traición". Están aboslutamente locos con las telenovelas! Y lo mejor es que aprenden el idioma, con lo que a veces me puedo manejar en español cuando no encuentro a nadie que hable un inglés medianamente decente...Hablando del idioma, se me está olvidando el español y sigo sin mejorar mi inglés, así que cuando vuelva hablaré una extraña mezcla de ningún idioma y creo que tendré que aprender serbiocroata y volver aquí para ser aceptada! Menos mal que en dos días tengo aquí a las tres GAFAAAASSSS dispuestas a reenseñarme el jiennense-gaditano-fregenalero-sevillano. Próxima parada, Dubrovnik!
PD Da la impresión de que no estoy trabajando demasiado? Bueno, quizás quien lo piense está acertando un poco!

03 agosto, 2009

kosovo

Seran casualidades, pero hasta ahora todo el mundo con el que he hablado solo quiere mirar hacia adelante.
El primer dia fui a rezar a la mezquita y bebi ocho fantas de naranja y tres cafes con un kosovar simpatiquisimo que me llevo a su ciudad, donde conoci a todos sus amigos (esto solo despues de sobrevivir a la conduccion absolutamente majara que se da por estos lares y a la que se añade la emocion de que las carreteras van haciendo curvas por montañas verdes con casitas de tejados rojos a dos aguas).
El segundo me deje engañar otra vez por los australianos, que me dieron ouzo con rajika (o sea, como un chupito de tequila con aguardiente) y me llevaron a bailar hiphop.
El tercero me lo pase enterito de resaca tirada en un parque y comiendo atun que parecia comida para gatos con un ingles inmenso de 19 años.
El cuarto lo he pasado en Mitrovica, que es una ciudad dividida en dos por un rio: la parte albanesa y la parte serbia. Ninguno de los dos cruza al otro lado. En el lado albanes, un gran cartel que conmemora los diez años desde que la OTAN vino a petar a los serbios, y en el lado serbio -donde no habia ni un alma, excepto una pareja de policias en el cafe Dolce Vita donde me he tomado una cocacola escuchando canciones de Antonio Machin- hay una bandera serbia y un cartel que dice que hay que llevar la documentacion a mano para cruzar en puente. Aun asi, yo he cruzado igual que se cruza un puente, es decir, andando y sin problemas. Eso si, en el lado albanes habia por lo menos diez soldados de la KFOR que parecian recien sacados de Apocalypse Now.
No me queria ir de Macedonia, de la que por cierto no he contado que tienen una ciudad con un lago precioso con chiriguitos en la playa (en la que tambien escuchan "baila mi rumba, baila mi rumba") y botellon con raperos a la luz de la luna, que ese dia estaba de color rojo. No me quiero ir de Kosovo, no me querre ir de Montenegro, y asi hasta el infinito. Siempre me costo cambiar, pero nunca me arrepenti de haber llegado a ningun sitio. Asi que, como dicen aqui, hacia adelante!

01 agosto, 2009

en pocas palabras

Si, es cierto, ha llegado un momento del viaje en que los pelos de mis cejas son tan largos como mis pestañas y aun estamos por aventura, dia 1. En pocas palabras y sin tildes, estos diez dias
hable sobre Ataturk con el dueño del hostel de Estambul, que durante el año es una residencia de chicas cuyos padres le vuelven loco llamandole por telefono,
comi mi primer kebab -y unico por ahora- con una china y una croata en un salon decorado con un lago bucolico con faro incluido,
anduve durante dos horas el camino de vuelta con una francesa porque perdimos el ultimo tranvia desde Taksim, la parte europea de Estambul, hablando de politica y de arreglar el mundo,
me atacaron tres niños gitanillos de 4 años que hasta ahora son mi mejor foto,
probe el cognac con Coca-Cola, la bebida mas cool en Macedonia,
fui espectadora de cuatro bodas gitanas con bandas de trompetas y tubas en e lbarrio romani mas grande del mundo, donde tienen caserones de dos plantas y audis,
una chica macedonia me explico con el corazon roto quien fue Totse, el cantante mas famoso de toda Yugoslavia, que daba todo su dinero a obras de caridad y murio el año pasado en un accidente de coche,
me bañe en un lago transparente con chiringuitos en la playa y aprendi historia macedonia,
bebi cinco chupitos de rakija (bebida tipica de aqui a la que yo llamaria mejor "alcohol etilico") con tres australianos locos, un ingles y un danes,
y pase un dia entero con kosovares que dicen amar a los españoles porque son los europeos que mas se parecen a ellos
(nota: los macedonios tambien lo dicen)
Asi que en general puede que este este siendo el mejor viaje de mi vida y lo mejor que he podido hacer. Las ciudades que he visto, excepto Ohrid, que es una maravilla, son como la primera vez que escuchas una cancion en la radio: primero no te gusta, pero luego estas deseando que suene. Lo que demuestra que muchas veces la gente hace a los lugares y no al reves.
Prometo mas capitulos con mas frecuencia.

21 julio, 2009

aventura, día 1

Lo primero que vi de Estambul, desde el avión, fue un barrio de casas unifamiliares con piscina. Después, cuando me bajé del tramvya (mi primera palabra en turco), me dieron la bienvenida los minaretes de la Mezquita Azul.

Estas son las vistas desde la terraza del hostel.