En fin, que ayer fue uno de los peores días de mi vida, pero lógicamente eso quiere decir que había un 90 por ciento de posibilidades de que hoy fuera mejor y así ha sido. No para tirar cohetes, pero mejor sí.
Siempre he presumido ante mí misma de mi capacidad para aguantar carros y carretas (sí, no pongáis cara de emoticono del messenger con la boca abierta, no he dicho en ningún momento que lo haga sin quejarme), pero hoy me he dado cuenta que debajo de eso se escondía una Miss Doña cobarde que prefería aceptar lo que viniera que luchar contra ello. Así que me he puesto el traje de faena y al trabajo a las ocho de la mañana y he hecho un pedazo de resumen de prensa que hasta me han felicitado, y he empezado a llamar a los departamentos para que me pasen informes sobre carreteras, puertos y transportes (uy, que se me está poniendo subidito de tono el post!). Y a empollar toca! Un día de estos...de momento el Plan Pista, que contribuirá enormemente a la mejora de las comunicaciones en Andalucía y a vertebrar la región a través de las infraestructuras y a contribuir a su cohesión en el ámbito nacional y europeo -y lo digo sin ningún ánimo de manipulación, eh?- está ahí enfrente en el sofá cama que las niñas han desterrado a una esquina del salón del piso de Virgen de Luján para poner en su lugar...una mesa camilla! De eso no comment, de la mesa camilla digo.
En resumen: he aprendido en estos días, aunque sea a hostias, que puedo con esto y más, y que llega un momento en el que hay que plantar cara a las cosas, y si no te gustan, intentar cambiarlas, y si no puedes cambiarlas o no pueden cambiarse o no quieren o simplemente el mundo está en contra tuya y no entiendes nada, puedes hacer el procedimiento Gema de ir al grifo, poner el vaso debajo, llenarlo y beber agua (joderse, en términos de la calle) o tirar palante como sea. Y yo elijo, de nuevo, que ARRIBA LA ESTEBAN!